
Excusas para no usar preservativo: cómo desmontar los argumentos más habituales
“Me aprieta”, “no siento nada”, “me corta el rollo”, “estoy limpio”… Son algunas de las frases que pueden aparecer cuando se propone utilizar un preservativo durante una relación sexual.
Muchas de estas frases pueden parecer razones para no utilizarlo, pero existen alternativas y soluciones que permiten mantener relaciones sexuales más seguras sin renunciar al placer.
En este artículo desmontamos algunas de las excusas más habituales para no usar preservativo y explicamos qué puedes hacer ante cada una de ellas.
“Me aprieta”: existen diferentes tallas de preservativos
Los preservativos tienen diferentes tamaños y tallas. Si un preservativo aprieta, puede que simplemente no sea el adecuado para ti.
Probar diferentes modelos y tamaños permite encontrar uno que resulte cómodo y se adapte correctamente.
Por tanto, si te aprieta, no tiene por qué ser una razón para dejar de utilizarlo: quizá todavía no has encontrado el tuyo.
“No siento nada”: hay preservativos diseñados para aumentar la sensibilidad
La sensación puede variar dependiendo del modelo de preservativo. Actualmente existen preservativos ultrafinos y con diferentes texturas, relieves, puntos o estrías, diseñados para favorecer la sensibilidad durante las relaciones sexuales.
Además, utilizar lubricante puede mejorar la comodidad y reducir la fricción durante las relaciones sexuales. Si un modelo concreto no te resulta cómodo, puedes probar otros. No todos los preservativos se sienten igual.
“No tengo preservativos”: la protección no se improvisa
Si no tienes preservativos cuando los necesitas, puede ser más difícil tomar una decisión preventiva en ese momento.
Llevar preservativos contigo puede facilitar que puedas utilizarlos cuando los necesites. Son fáciles de transportar y existen diferentes formatos, tamaños y materiales.
Además, desde entidades comunitarias como OMSIDA se facilita material preventivo de forma gratuita, incluyendo preservativos y lubricantes.
Si sabes que vas a mantener relaciones sexuales, anticiparte y disponer de material preventivo es una forma sencilla de cuidar tu salud sexual.
“A mí no me va a pasar nada”: las ITS pueden afectar a cualquier persona
Las infecciones de transmisión sexual pueden afectar a cualquier persona que mantenga relaciones sexuales. No distinguen por edad, orientación sexual, género o aspecto físico.
Además, muchas ITS pueden no producir síntomas, por lo que no siempre es posible saber que existe una infección simplemente por cómo nos sentimos o por cómo parece estar la otra persona.
El preservativo es una herramienta fundamental para reducir el riesgo de transmisión de muchas ITS, pero la prevención no depende únicamente de él.
También es importante realizarse pruebas de ITS, utilizar lubricante cuando sea necesario y hablar abiertamente con las parejas sexuales sobre prevención.
Confiar en la suerte no es una estrategia de prevención.
“Estoy limpio”: solo una prueba puede detectar determinadas ITS
La expresión “estar limpio” no permite saber si una persona tiene o no una infección de transmisión sexual.
La única manera de conocer determinadas infecciones es mediante una prueba diagnóstica específica, realizada en el momento adecuado.
Muchas ITS pueden no presentar síntomas y pasar desapercibidas durante meses. Por eso, no tener síntomas no significa necesariamente que no exista una infección.
La confianza en una pareja es importante, pero la confianza no sustituye a una prueba.
¿Dónde puedo hacerme una prueba de ITS?
En OMSIDA realizamos pruebas de VIH y otras ITS de forma anónima, gratuita y confidencial.
También puedes consultar con tu centro sanitario para valorar qué pruebas necesitas en función de tus prácticas sexuales y circunstancias.
“Me da alergia”: hay preservativos sin látex
Una alergia al látex no significa que haya que renunciar al preservativo.
Actualmente existen preservativos fabricados con materiales diferentes al látex, como el poliuretano o el poliisopreno.
Si tienes alergia al látex, puedes consultar las diferentes alternativas disponibles y elegir el producto que mejor se adapte a tus necesidades.
La alergia no es una razón para renunciar a la protección: busca una alternativa al látex.
“El preservativo se rompe siempre”: aprende a utilizarlo correctamente
Un preservativo correctamente utilizado no debería romperse habitualmente.
Las roturas pueden estar relacionadas con un uso incorrecto, por ejemplo, no dejar espacio en la punta, utilizar lubricantes incompatibles con el material del preservativo o conservarlo en condiciones inadecuadas.
¿Cómo evitar que se rompa el preservativo?
Para reducir el riesgo de rotura:
- Comprueba la fecha de caducidad y el estado del envase.
- Ábrelo con cuidado, evitando uñas, dientes u objetos que puedan dañarlo.
- Colócalo correctamente antes de cualquier contacto genital que pueda implicar riesgo.
- Deja espacio en la punta y elimina el aire.
- Utiliza un lubricante adecuado para el tipo de preservativo.
- Evita guardarlo durante mucho tiempo en lugares con calor o fricción, como el bolsillo trasero de un pantalón.
*Puedes ver cómo se pone un preservativo aquí
La solución no es dejar de utilizar preservativo, sino aprender a utilizarlo correctamente.
“Solo lo hago con mi pareja, somos fieles”: la confianza no sustituye a una prueba
Tener una pareja estable o mantener una relación basada en la fidelidad no permite saber por sí mismo si existe una ITS.
Algunas infecciones pueden permanecer sin síntomas durante bastante tiempo y una persona puede no saber que tiene una infección.
Si una pareja decide mantener relaciones sexuales sin preservativo, una buena estrategia de prevención es que ambas personas se realicen las pruebas de ITS adecuadas y conozcan sus resultados recientes.
A partir de ahí, cada pareja puede tomar sus propias decisiones de forma informada.
La prevención no consiste en desconfiar de la otra persona, sino en tener información sobre nuestra propia salud sexual y tomar decisiones con conocimiento.
“Me corta el rollo”: usar preservativo también puede formar parte del sexo
Ponerse un preservativo no tiene por qué convertirse en una interrupción del encuentro sexual.
Puedes integrarlo en el momento, ponértelo tú mismo o hacerlo mutuamente y convertirlo en una parte más de la relación sexual.
La colocación es rápida y, con un poco de práctica, puede hacerse en cuestión de segundos.
Porque hay algo que sí puede cortar el rollo: una ITS.
No todas las excusas son iguales: la información es la mejor herramienta de prevención
Decidir utilizar o no preservativo forma parte de la libertad sexual de cada persona. Pero para poder tomar una decisión realmente informada necesitamos conocer los riesgos y las alternativas de prevención.
El preservativo sigue siendo una herramienta fundamental para prevenir el VIH y otras ITS. A esto se suman otras estrategias de prevención adaptadas a las necesidades y circunstancias de cada persona.
Lo importante es que la prevención se adapte a cada persona, sus prácticas sexuales y sus circunstancias.
Y recuerda: si alguien utiliza alguna de estas frases para convencerte de no usar preservativo, tienes derecho a decir que no.
Tu salud sexual también forma parte del placer.
¿Necesitas información sobre VIH, ITS o preservativos?
En OMSIDA trabajamos para que todas las personas puedan tomar decisiones informadas sobre su salud sexual.
Puedes acudir a nuestros servicios para recibir información y asesoramiento sobre VIH, ITS y prevención, así como realizarte pruebas de forma anónima, gratuita y confidencial.
Si tienes dudas sobre una práctica sexual, una posible exposición o las pruebas que necesitas, puedes consultar con profesionales y recibir información adaptada a tu situación.

Más info: teléfono 976 201 642, 627 425 826 o escríbenos un correo electrónico: omsida@omsida.org
- On 28 agosto, 2026
















